La empresa lamentó las molestias que hechos como estos ocasionan a sus clientes. Además, recordó a la comunidad la peligrosidad que revisten estos atentados a la red, ya que la falta de suministro es sólo uno de los inconvenientes que traen consigo estos delitos, puesto que al no tener precaución, las personas pueden ser víctimas de una descarga eléctrica que puede causarle quemaduras graves en el cuerpo o daños en órganos vitales. Además, al impactar los cables, los elementos metálicos pueden generar cortocircuitos, poniendo en serio riesgo la seguridad de las personas, las instalaciones eléctricas junto con la continuidad del suministro.
