Un mes después, y luego de la muerte de una joven de 15 años en Puente Alto, se resolvió ampliar el proceso de vacunación a toda la Región Metropolitana. Se anunció, además, que en diciembre se iniciaría una campaña que consideraría a todo el país. Hoy el número de contagiados en el año supera los 60 y los fallecidos llegan a 13. El último deceso se registró el viernes en el Hospital de Urgencias Asistencia Pública de Santiago (ex Posta Central). La víctima fue una joven de 25 años. Otro caso dramático se había registrado la primera semana de diciembre, con el fallecimiento fulminante de un menor de siete meses en el Hospital Sótero del Río. No deja de llamar la atención que en los tres casos mencionados, ninguno corresponde al grupo objetivo que se considera en la vacunación. De acuerdo al presidente de la Sociedad Chilena de Pediatría, médico Francisco Moraga, no basta con vacunar a los menores de cuatro años. “Probablemente este germen W-135 va a reemplazar definitivamente al B que teníamos antes. En este caso la portación está dada en los adolescentes. Por lo tanto, como una política a futuro y no una cosa puntual, es probable que haya que introducir la vacuna en las edades de la adolescencia”, observó.
