El médico jefe de la Unidad de Emergencia Hospitalaria, José Ignacio Iñiguez, informó que de estas cifras, desegregadas por sexo, 62 mil de las atenciones correspondieron a mujeres, superando en 57% a las atenciones de varones.
En Punta Arnas se aplica el mismo sistema de “categorización de pacientes”, que los demás servicios de urgencia del país. Esto permite priorizar -según su gravedad- la atención de pacientes, facilitando el paso de los enfermos graves o en riesgo vital, por sobre los cuadros banales. Aclara que no se privilegia la atención por orden de llegada.
Mayor demanda
En cuanto a las atenciones categorizadas, señaló que el 2012 bordearon las 104.938, de las cuales la categoría C4 fue la de mayor demanda alcanzando 57.670, mientras que la categorización menos demandada fue la C1 con 158 atenciones (casos de riesgo vital).
De estas, 39 mil correspondieron a atenciones C4 adultos y 18.599 atenciones infantiles. Sólo dos mil fueron atenciones obstétricas. “Se categorizan desde C1 hasta C5, según la última instrucción recibida desde el Ministerio de Salud.
Reiteró enfáticamente que primero reciben atención quienes se encuentren en riesgo de muerte. Después aquellas patologías de alto riesgo, las cuales requieren de atención médica inmediata y un período de observación adecuado. “Posteriormente nos centramos en aquellas enfermedades que no son de alto riesgo, y por último se atiende a los pacientes cuya situación de salud no requiere de atención inmediata o que incluso podrían atenderse otro día. Este paciente se atiende cuando el personal de salud se desocupe de atender a los más graves”.
Grupo aparte son los pacientes trasladados por Carabineros o la PDI a constatar lesiones o toma de alcoholemia. A ellos, explicó Iñiguez, se les intenta dar prioridad, “siguiendo el principio de que las unidades policiales se deben desocupar a la brevedad de este trámite, para que puedan volver a sus funciones de servicio y protección de la comunidad. El mismo principio se aplica al SAMU y a bomberos”.
