El Servicio Médico Legal de Santiago entregó ayer, pasada las 17.00 horas, los restos del piloto magallánico, Mauricio Eduardo Soto Rojas, de 31 años, quien era instructor de vuelo y perdió la vida en un accidente aéreo ocurrido el martes. Había nacido en Isla de Pascua, pero a Punta Arenas Soto llegó a los cinco años. Era padre de una niña pequeña y esta persona dejó de existir al precipitarse a tierra la avioneta que pilotaba, en el sector de San Esteban, Provincia de Los Andes.Los padres, José Soto Retamal y Teresa Rojas, junto a los hermanos Cristián y José, se trasladaron a Santiago a recibir los restos del infortunado piloto, quien sería cremado y las cenizas traídas a Punta Arenas.
