Se rescató y devolvió a su hábitat natural a un puma cachorro, de aproximadamente 4 meses de vida, que se desplazaba junto a su madre cuando fue atropellado en forma accidental. Aprender a convivir con carreteras en el hábitat natural -sin morir en el intento- es una tarea nada de fácil para la fauna silvestre. Es más bien un proceso difícil y azaroso, que cobra varios centenares de vidas a la fauna de Magallanes cada temporada. Lo anterior, debido a la incidencia de múltiples variables, entre ellas, la actitud y responsabilidad de los conductores. En ese contexto, el Servicio Agrícola y Ganadero, de Magallanes rescató y devolvió a su hábitat natural a un puma cachorro, de aproximadamente 4 meses de vida, que se desplazaba junto a su madre en caminos cercanos a la Cueva del Milodón, en la provincia de Última Esperanza, cuando fue atropellado en forma accidental. En la oportunidad, el conductor entregó el ejemplar a profesionales del SAG, quienes le brindaron la atención médico veterinaria necesaria y realizaron las acciones tendientes a lograr su liberación, previo reencuentro con la madre, debido a su condición de dependencia.
Para llevar a cabo esta tarea, el equipo SAG debió asumir y poner en práctica un plan basado en conocimientos teóricos y prácticos e implementar un conjunto de medidas facilitadoras del proceso, tales como evitar el acostumbramiento de la cría con sus manipuladores, acortar los procesos de tratamiento médico, dar alimentación natural, inspeccionar, seleccionar y probar sitios de liberación, instalar cámaras trampa, trasladar y ubicar la jaula con el cachorro y estimular su vocalización para ser reconocida por la madre. Una vez instaurado el “lenguaje madre-cría”, fue posible liberar al cachorro.
En base a esta experiencia, el SAG hace un llamado a los conductores de la región, especialmente a quienes manejan vehículos en el área rural, a mantener conductas de manejo preventivo y respetuoso frente a la fauna silvestre.
