En su momento fueron formalizados por robo con violencia e intimidación, delito por el cual en noviembre los imputados deberían enfrentar un juicio oral.
Inicialmente la víctima se retractó y por eso el fiscal debió solicitar una ampliación de la detención de los imputados por 48 horas. Luego de la formalización, ambos fueron enviados a cumplir prisión preventiva, pesando en su contra que ambos registran condenas por el mismo delito.
En primera instancia el taxista modificó los hechos, después de que el padre de uno de los imputados fuera a hablar con él. Sin embargo, una tercera declaración a la SIP de Carabineros confirmó el asalto.
La madrugada del 22 de julio, el taxista fue abordado en calle Magallanes (entre Croacia y Sarmiento), por los imputados, quienes se ubicaron en el asiento trasero del vehículo y le pidieron que los llevara a Villa Alfredo Lorca. El fiscal reseña en su acusación que al llegar a destino, el imputado Germán Muñoz se aproximó al chofer, lo intimida con una piedra que llevaba en sus manos y lo amenaza, señalándole: “Estás funado”, y que lo mataría. Además lo amedrentaron señalando que venían más personas detrás. Mientras intimidaba al taxista, registró el compartimiento del vehículo donde el afectado guardaba dinero con la finalidad de sustraerlo. “Mientras ello ocurría, el imputado Carlos Hernández se bajó del móvil, situándose frente al vehículo, intimidando a la víctima, portando una piedra en sus manos”.
Luego Carlos Muñoz se bajó del auto, quien reiteró las amenazas y con la piedra exigió a la víctima que se bajara del taxi. El chofer alcanzó a efectuar un llamado de auxilio vía radial y luego intentó escapar, retrocediendo, momento en que Germán Muñoz Aros le lanzó una piedra al vehículo y rompió el vidrio lateral. Lo mismo hizo Carlos Hernández, quien apedreó y rompió el parabrisas.
En su declaración a la policía, el afectado dijo que los asaltantes le pedían insistentemente que se bajara del auto “En ese momento atiné a ocupar la radio y le dije a la operadora: Central, llame a Carabineros que me están asaltando”. Otros taxistas llegaron en su ayuda y juntos pudieron perseguir a los sujetos que terminaron detenidos por funcionarios de la policía uniformada.
