Una profesora jubilada que por motivos de salud viajó a Santiago y luego a Viña del Mar, sufrió un percance que le costó permanecer detenida y ser pasada a tribunales. La mujer, que pidió reserva de su identidad, compró un boleto en una agencia de buses en Viña, pagó con 20 mil pesos y guardó el vuelto.Según su versión de los hechos, luego volvió a la capital, abordó un avión, y en Punta Arenas canceló al taxista, que la trasladó desde el aeropuerto a la ciudad, con uno de los billetes que le entregaron en la agencia de buses.
Señaló que jamás imaginó que el dinero era falso y que por eso la detendrían.
Al abandonar el tribunal manifestó que hará el reclamo respectivo a la empresa donde le entregaron los billetes, y aprovechó advertir a la gente que tenga cuidado porque situaciones como estas le pueden suceder a cualquiera.
