Las pruebas recogidas, basadas en declaraciones de testigos apoyadas por otras evidencias, apuntan a “extendidas y graves” violaciones de los derechos humanos en el país comunista, como “torturas sistemáticas o asesinatos” que la comunidad internacional no debería observar de forma impasible, pidió el presidente de la comisión de investigación de la ONU para Corea del Norte, Michael Kirby.
El relator apuntó que se documentaron masivamente detenciones arbitrarias, torturas de prisioneros y otros abusos en las instalaciones penitenciarias del país.
