
El primer procedimiento se registró al revisar una encomienda que venía declarada como microondas, pero cuyo peso era superior al habitual para este tipo de electrodoméstico.
Por esta razón, los fiscalizadores de la Aduana Regional de Iquique abrieron la caja y notaron que el aparato había sido intervenido, lo que incluso era notorio en los sellos y tornillos.
De esta forma, descubrieron que dentro del compartimento donde van los componentes electrónicos del horno, parte de estos habían sido reemplazados por 7 paquetes rectangulares con marihuana prensada, cuidadosamente envueltos en papel de aluminio, con un total de 5 kilos 381 gramos y cuyo valor en el mercado negro supera los 5 millones de pesos.
La investigación siguió en la plataforma de revisión de equipaje a los pasajeros y los fiscalizadores detectaron el comportamiento extraño de dos ciudadanas bolivianas.
Las mujeres salieron desde su natal Santa Cruz e ingresaron a Chile por Colchane, para seguir viaje a Iquique y de ahí tomar un bus con destino a Santiago. Finalmente llegó ayer hasta el control aduanero un joven de Alto Hospicio en un auto deportivo.
Al presentar la documentación del móvil señaló que su destino final era Antofagasta, pero no supo dar coherencia a su relato y objetivo de viaje, por lo cual el auto fue revisado mediante el camión escáner del Servicio Nacional de Aduanas.