Una mujer que vendía anfetamina y diazepam a jóvenes fue condenada a cumplir una pena de 300 días, pero le otorgaron el beneficio de la reclusión nocturna.
Una mujer que vendía anfetamina y diazepam a jóvenes fue condenada a cumplir una pena de 300 días, pero le otorgaron el beneficio de la reclusión nocturna.