
Pese al optimismo, el capitán del Aurora, Murray Doyle, no descartó el riesgo de que el rompehielos también pudiera sufrir las consecuencias del macizo hielo antártico, y correr igual suerte que la nave de bandera china. “Dos barcos atrapados agravarían mucho la situación”, señaló Doyle durante una entrevista concedida sobre la cubierta del barco australiano.
Aún cuando no fue posible acercarse lo suficiente al crucero, el rompehielos chino logró enviar un helicóptero para sobrevolar la zona, confirmando el buen estado de los ocupantes y descartando la posibilidad de hundimiento.
El Akademik Shokalski, con un total de 74 personas entre tripulantes, científicos y turistas, se encuentra atrapado entre los hielos antárticos desde el día de Navidad, y sus ocupantes se hallan buenas condiciones y en permanente comunicación con las autoridades marítimas australianas encargadas de coordinar el rescate.