A las puertas de un nuevo aniversario del Día Internacional del Trabajo, el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, hizo ayer un llamado tanto a los trabajadores como a los empresarios a “seguir dialogando” con el objetivo de buscar la mejor solución posible ante la crisis económica que afecta a nivel mundial.Según señaló, es preferible ajustar los sueldos y las ganancias de la empresa antes que despedir a un trabajador. En ese sentido, apuntó a que “ojalá que los trabajadores no paguen los platos rotos”.
Las palabras expresadas por Bastres se suman a las expresadas ayer por el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, quien señaló que “ha primado la lógica del lucro para unos pocos en desmedro de las grandes mayorías”, refiriéndose a la actual crisis económica.
Además, apuntó que existe una preocupación global en torno a la enorme desigualdad social que afecta a Chile en estos momentos.
“Me parece que los obispos hemos insistido que uno de los grandes problemas del país no es que falte trabajo, sino que el ingreso esta mal distribuido. Existe una desigualdad social bastante grande que debemos reducir considerablemente”, declaró.
El obispo aprovechó de recordar que el viernes a las 19 horas se realizará una misa de acción de gracias en la catedral con el propósito de conmemorar un nuevo aniversario del Día Internacional del Trabajo en el país.
