Masiva fue la misa que tuvo ayer la Virgen María Auxiliadora en el gimnasio del Liceo Salesiano San José. Posteriormente, centenares de fieles católicos acompañaron la procesión hasta el santuario.Más de mil quinientas personas coparon ayer las graderías del gimnasio del Liceo San José, donde el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, presidió la eucaristía por la fiesta de la Virgen María Auxiliadora y, posteriormente, la masiva peregrinación por calle Bories rumbo al santuario de la patrona de la diócesis local, en Bulnes esquina Sarmiento.
Justamente el sentido de hacer la misa en San José y no en la Catedral fue porque sabían que asistiría mucha gente, tal como finalmente ocurrió.
Desafíos
Hay dos líneas a través de las cuales el obispo pidió seguir el ejemplo de María: en lo social y el valor de la vida.
El pastor llamó a la comunidad cristiana a estar muy atenta respecto de aquellas personas que debido a la crisis económica les está faltando el trabajo y la necesidad de hacer algo por ellas.
Esta es una materia que como Iglesia ya la están percibiendo. Dijo que “ya han llegado a nosotros algunas personas que han perdido el trabajo y eso, por supuesto, es un tremendo drama porque no solamente dejan de percibir un sueldo sino que comienzan a sentirse inútiles”. Es por este motivo que los obispos de Chile han levantado la voz de alerta, “porque éste es un gran desafío, a partir de la crisis económica”.
“Nosotros tenemos una Pastoral Social, encargada del padre Jorge Teneb, quien ya ha sostenido reuniones con sindicatos y organizaciones de obreros y trabajadores, para ver la forma en que los podemos acompañar”, indicó monseñor Bastres.
A partir de estos contactos y comunidades cristianas los sacerdotes comienzan a percibir los costos de esta crisis.
La otra línea del ejemplo de la Virgen María es a partir de la mujer que da vida y que es protectora. “Es un gran desafío de cómo hacer y proteger la vida, desde la fecundación hasta el desenlace natural. Estas son las dos líneas que queremos enfatizar este año”, indicó monseñor.
Valoró la sostenida presencia de María Auxiliadora en Magallanes, “más aún cuando el Santo Padre Juan Pablo II estuvo en el estadio fiscal y la coronó como reina de Punta Arenas, fue un gesto para nosotros muy importante porque de alguna manera la colocó en el sitial que hoy está en la diócesis”.
