Ayer se comenzó a discutir en la comisión de Salud de la Cámara de Diputados el proyecto de ley que regula la entrega de anticonceptivos de emergencia, como la “píldora del día después”.El proyecto de ley establece que todas las personas tienen derecho “a recibir información y orientación en materia de regulación de la fertilidad, en forma clara; comprensible; completa; y, en su caso, confidencial”.
“Esta información deberá abarcar todas las alternativas eficaces para decidir sobre los métodos de regulación de la fertilidad y, especialmente, para prevenir el embarazo precoz, las infecciones de transmisión sexual”, agrega.
Consultado al respecto, el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres, señaló que “a nosotros nos interesa que lo parlamentarios que profesan la fé católica, en cualquier proyecto de ley, voten en conciencia. Porque como hombres creyentes, se deben tanto a su electorado como a Dios”.
Monseñor agregó que “yo no entro en si es buena o mala la píldora. En un estado de derecho, como es el nuestro, que me parece es el principio del estado de la democracia, todas las autoridades tenemos que acatar la ley, nos guste o no nos guste”, sentenció.
