Por situarse en una conducta “peligrosa para la sociedad”, el juez Juan Olivares decretó ayer la prisión preventiva para Ida Pamela Véjar Ampuero, sindicada por el fiscal de turno como autora de las siete puñaladas que el domingo recibió Betsabé Mancilla Gómez, de 19 años, a la salida de la discoteca de calle José Nogueira y Errázuriz. Antes de que la policía la detuviera, la mujer se entregó ayer en la mañana en dependencias del Juzgado de Garantía, tras lo cual el fiscal Eugenio Campos procedió a formalizarla (le comunicó que iniciaba una investigación en su contra) por el delito de homicidio en grado de frustrado. La imputada declaró a su favor que solamente había respondido a la agresión y que le quitó el cuchillo a la otra persona.
El incidente de sangre no está del todo claro. Existen versiones contradictorias sobre lo que sucedió, faltando cotejar las declaraciones de la propia víctima que está internada en el Hospital Regional Doctor Lautaro Navarro.
Por ahora los antecedentes que aportó el fiscal Eugenio Campos resultaron suficientes para decretar la prisión de Véjar Ampuero, porque el juez dejó claro que existió una agresión con arma blanca y que no importa, por ahora, si el cuchillo lo llevaba la imputada o la víctima, “lo reprochable es que se utilizó para una agresión”. Fijó un plazo para el cierre de la investigación de un mes.
La detenida, Ida Véjar, registra otras cinco causas judiciales: por hurto, robo en lugar no habitado, lesiones leves, hurto falta y robo con intimidación.
La cuñada de Véjar, Montserrat Perkic, la calificó como una persona tranquila y que, por lo mismo, le llama la atención lo sucedido, porque ambas se conocían desde chicas, eran vecinas “pero la otra muchacha (Betsabé) le tenía mala desde siempre, y con el alcohol se desataron los hechos”.
No justifica la acción cometida por su cuñada, pero le resulta asombroso que agrediera a otra persona.
Increíble
“Las lesiones que tiene Betsabé son muy graves”, advirtió el cirujano maxilofacial, quien no se explica el grado de ensañamiento para que una mujer reciba cinco cortes, en cara, cuello, los brazos, las piernas y el abdomen.
Vargas calificó las lesiones faciales de la mujer de “extremadamente graves”, porque le van a dejar marcas permanentes, “pese a que fueron corregidas con el máximo celo quirúrgico y los mejores elementos que tenemos disponibles, pero de todas maneras son heridas que van a dejar secuelas permanentes en la estética de una mujer joven. Incluso tiene una lesión grave en la nariz”.
De los últimos hechos médicos en los que le ha correspondido participar como cirujano maxilofacial, dijo que el caso de Betsabé Mansilla es una de los más graves.
Incluso hace muy poco intervino a una mujer joven traída de Puerto Natales por una amputación del labio inferior, tras ser mordida por un hombre.
