Entre sumas y restas, los alumnos de 4º medio en tres meses más habrán vivido una de las experiencias que marca la vida de la mayoría de las personas: egresarán del colegio, dejarán de compartir diariamente con sus compañeros y rendirán la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Pero todo esto será dimensionado por ellos con el paso de los años, porque ahora tienen que poner toda su energía y preocupación en cumplir con sus obligaciones escolares y decidir a qué se dedicarán el próximo año.
A juicio de la directora del Liceo Sara Braun, María Cristina Domian, los estudiantes “aún no demuestran estar estresados por todo lo que se viene, pero en octubre ya es notoria la preocupación”.
El caso de los jóvenes del Colegio Miguel de Cervantes no es muy distinto, ya que algunos cursos pronto inician su gira de estudios, por lo que su atención está puesta principalmente en esa actividad. Aunque se espera que regresen descansados para que tengan la fuerza necesaria para finalizar de la mejor forma el año.
No obstante, su directora, María Angélica Mimica, considera que “ya están tomando conciencia de las responsabilidades que se aproximan”.
Pero más allá de cómo los jóvenes están afrontando estos últimos meses como estudiantes, lo cierto es que ambas instituciones están desplegando todas sus posibilidades para prepararlos y salgan así exitosos de este proceso.
En el caso del Liceo Sara Braun, “los cuartos medios además de sus clases normales, están recuperando las que perdieron por el paro de profesores. Deben quedarse los miércoles, y los sábado”.
Aunque parezca un exceso, es fundamental que los alumnos asistan a estas instancias porque se les enseña materias que pueden ser evaluadas en la PSU. Además permitió que el que utilicen los computadores del establecimiento para inscribirse para su rendición.
El Miguel de Cervantes, como la mayoría de las instituciones, tiene estipulado un día para realizar los ensayos de la evaluación que permite ingresar a la educación superior y el horario de corrección de éstas.
Este último trimestre puede convertirse en el broche de oro de muchos estudiantes que durante los cuatro años de la educación media se esforzaron y respondieron a las exigencias. Sin embargo, el que no entendió lo relevante de su formación durante este tiempo, a pesar de todos los esfuerzos que puedan hacer los profesores, la familia y ellos mismos durante estos 90 días finales, difícilmente obtendrán buenos resultados.
