Su compostura serena no varió. La apacible abuela Cristina Calderón Harban, última hablante Yagán, manifestó su satisfacción ante el reciente reconocimiento hecho por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, en el marco del programa Tesoros Humanos Vivos (THV).En su casa de villa Ukika, hasta donde llegó este martes el director del Consejo de la Cultura y las Artes Región de Magallanes y Antártica Chilena, Fernando Haro Menenses, en compañía de Paola Grendi, directora del museo Martín Gusinde de Puerto Williams; la auténtica representante de los yámanas, habló acerca de la distinción que trasciende más allá del plano nacional. Posee connotación mundial por cuanto se enmarca en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial, adoptada por UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en el 2003 y ratificada por 104 estados, entre ellos Chile.
“Bueno, estoy feliz. Pero esto no me lo esperaba. Nunca pensé que ocurriría algo así. Estoy muy contenta. Ya me habían contado en parte, pero no tenía más novedades”, sintetizó la abuela, como la nombran con especial cariño y cuya postulación la presentó el museo Martín Gusinde.
