Compró dos kilos de marihuana paraguaya prensada en Valparaíso y se la enviaron al interior de dos cajas de vino, rociadas con café.Los dos kilos de marihuana paraguaya prensada que Claudio Aravena compró en la zona central para traficar en Punta Arenas, le podrían costar cinco años de cárcel, de acuerdo a la petición que está haciendo el fiscal del caso, Oliver Rammsy, cerrada la acusación que presentó en contra del imputado.
La investigación permitió establecer que entre el 4 y el 10 de mayo el acusado envió a una persona que vive en Valparaíso un millón 150 mil pesos, a través de una empresa de transporte de valores, para la compra de marihuana, la que tenía que ser enviada a Punta Arenas a través de la empresa de encomiendas Chilexpress, pero direccionada a nombre de una mujer, a quien el acusado previamente contactó para que retirara el paquete, pero nunca le dijo que era droga sino que le mintió señalándole que contenía libros, favor por el cual le ofreció cancelarle 50 mil pesos.
El día del retiro
En la mañana del 12 de mayo, previa investigación de personal del OS-7 de Carabineros, los funcionarios sabían que en la encomienda que retiraría la mujer venía droga así que se dirigieron a las oficinas de Chilexpress, y previa autorización, incluida la del juez de turno que en ese momento fue informado del caso, abrieron la encomienda. Grande fue la sorpresa de los policías que se encontraron con dos cajas de vino. Esto al comienzo los desorientó pensando en un equívoco. Pero no era así porque la droga venía oculta al interior de los envases de cartón muy bien envuelta en cinta de embalar adhesiva y rociada con bastante café para evitar que sea detectada por los canes que utiliza la policía en los controles de rutina.
