Las favorables condiciones climáticas de las que han disfrutado los puntarenenses no lograron superar las temperaturas que se presentaron en Río Gallegos, que llegaron a los 20 grados en el día en que los fieles celebraban a la Inmaculada Concepción.Ese atractivo escenario, llevó a las familias a salir de sus casas, vestir la ropa de verano y dirigirse hasta lugares como la costanera de la ciudad o los parques de juegos para niños.
Esto, incluso, llevó a los comerciantes locales a abrir sus locales a pesar de la festividad religiosa, todo con la finalidad de aumentar sus ingresos en un año de crisis económica.
