Una de las anécdotas que dejó al descubierto el proceso eleccionario en Punta Arenas, fue la carencia de accesos para discapacitados, lo que se pudo apreciar en el caso de un adulto mayor, a quien le correspondía sufragar en el Liceo María Behety.La mujer de la fotografía tuvo que ser ayudada por personal de la Armada de Chile que cumplía con labores de vigilancia en el recinto de votación, para acceder al segundo piso del recinto donde se encontraba la mesa que le correspondía.
Además, la misma anomalía se reiteró en otros puntos de la ciudad, donde las personas inválidas tuvieron más de algún problema para movilizarse y cumplir con su deber cívico.
