Fueron muchas las personas que llegaron un minuto o dos minutos después de que su mesa había cerrado, lo que originó que estas personas no pudieran emitir su sufragio. Pese a ello, sí quedó constancia en que llegaron a votar.Menos mal, pues hubiesen tenido que desembolsar unos cuantos billetes para pagar la multa por no cumplir con su deber cívico.
Muchos de los afectados se quedaron con las ganas de votar, pues dijeron que tuvieron que trasladarse de un sector a otro, por lo que afirmaron que para la segunda vuelta llegarán más temprano a votar para no quedarse con las ganas nuevamente.
