El seremi de Gobierno, Miguel Schweitzer, aseguró ayer que no habrían despidos masivos al interior de la intendencia y que la nueva administración se caracteriza por ser técnica, por lo que la máxima autoridad regional, Liliana Kusanovic, no miraría la tendencia política de los funcionarios mientras estos realicen de buena manera su trabajo. Muestra de ello sería el nombramiento del seremi de Transportes y Telecomunicaciones Gustavo Faraldo, quien también ejerció el cargo durante el período de la Concertación. A pesar de estas declaraciones, en “La Moneda chica” sí se han efectuado despidos en el primer mes de gestión del nuevo Gobierno Regional (Gore), e incluso, algunas causas se encuentran tramitándose en la Corte de Apelaciones.
Una es la del ingeniero comercial Pablo Oyarzún, quien apoyaba en algunos temas al Consejo Regional (Core) y que a través de un memo reservado con fecha viernes 26 de marzo se le habría comunicado el cese de sus funciones.
“Nosotros salíamos a las 16.30 horas y diez minutos antes me llegó esta notificación. Pero más allá de esa actitud poco transparente y poco directa, el error está en que se me dijo que no seguía trabajando, porque tenía un cargo de confianza, cuando en mi contrato dice que estoy contratado como profesional”, aseguró.
Por este motivo habría decidido acudir a la justicia, ya que el argumento que esgrimió su empleador no correspondería como justificación para despedirlo. “Es distinto que yo haya tenido la confianza de mis jefes anteriores a que haya estado contratado con un cargo de confianza. Conmigo se cometió un error que finalmente sólo genera inseguridad entre la gente que aún trabaja en la intendencia”, aseveró el ingeniero.
A otro funcionario que también se desempeñaba en la intendencia se le habría despedido de manera prácticamente igual que a Oyarzún y también habría llevado su caso a la justicia. “No fui al único que no le avisaron ni con un mes de anticipación. Nunca me llamaron para tener una entrevista con ninguna de las nuevas autoridades, sólo vieron color político”, enfatizó.
A pesar de que su contrato no señala que su labor era de cargo directivo, trabajadores al interior de la intendencia afirman que en la práctica Oyarzún sí ejercía ese tipo de responsabilidades, y que incluso se habría hecho una figura especial para contar con sus servicios desde mayo del año pasado, misma fecha en que habría asumido la jefatura juvenil de la campaña presidencial de Eduardo Frei.
