El guardia que fuera condenado como autor de homicidio simple en grado frustrado y de provocar lesiones menos graves a una segunda persona, fue sentenciado a cuatro años efectivos de cárcel debido a que los jueces no le otorgaron beneficios alternativos a Sebastián Rosas Maldonado, como la libertad vigilada que pedía la defensa. Esta solicitud no la acogió el tribunal, “en consideración a que el sentenciado es guardia de seguridad, esa calidad tenía cuando cometió los ilícitos por los cuales resultó responsable, su labor consiste precisamente en el resguardo de la seguridad física de los individuos. A pesar de ello lesionó con arma blanca a dos jóvenes a la salida de una disco, luego huyó del lugar, mostrando total desprecio por la vida humana y la salud de las personas. La naturaleza y modalidades de los delitos, permiten por tanto concluir que no es merecedor del beneficio señalado”.Le abonan al sentenciado todo el tiempo que ha permanecido privado de libertad bajo medida cautelar de prisión preventiva, esto es desde el 26 de enero de 2010.
Los jueces encontraron culpable a Sebastián Rosas a partir de lo sucedido en la madrugada del 24 de enero, cuando Carlos Regueiro Mancilla se encontraba en las afueras de la discoteca Roxy, ubicada en calle Bories Nº 546 y se produjo un altercado entre varias personas, entre ellas, el condenado quien, sin causa y motivo justificado, le asestó diversas puñaladas al cuerpo de la víctima, que estuvieron a punto de costarle la vida, dándose posteriormente a la fuga, “no produciéndose el fallecimiento de éste, por causas ajenas a la voluntad del hechor, como lo fue la oportuna y eficaz intervención médica”, concluyeron los jueces.
Ese mismo día se acercó a Rodrigo Contreras Arriagada, procediendo a extraer un cuchillo y propinarle diversas puñaladas en su cuerpo, provocándole lesiones graves.
