Un padre de familia fue condenado ayer a tres años y un día de presidio, luego que la Fiscalía de Punta Arenas lo encontrara culpable de realizar tocaciones a niñas, a las que les entregaba dinero y otras especies a cambiode su silencio.
Un padre de familia fue condenado ayer a tres años y un día de presidio, luego que la Fiscalía de Punta Arenas lo encontrara culpable de realizar tocaciones a niñas, a las que les entregaba dinero y otras especies a cambio