Una de las grandes cualidades que caracterizaron al médico oftalmólogo Gerardo Cabello Lagunas, fue su gran espíritu solidario. No hay quien, de todas las personas que lo conocieron, que pueda decir lo contrario. Fue un entusiasta de prestar siempre ayuda a los demás. Por eso, la gente le reconoce haber sido uno de los impulsores de las “rondas oftalmológicas”. En el campo atendió a decenas de trabajadores, siempre con la misma premisa. A Chiloé viajaba una vez al año, a entregar sus servicios profesionales.
De ahí, que su deceso caló hondo entre sus tantas amistades y compañeros del Rotary Club y del Club de Leones Punta Arenas, quienes esta tarde lo despedirán en el Cementerio Municipal. Cabello, nacido el 29 de abril de 1938, falleció el jueves producto de un paro cardiorespiratorio, debido a una insuficiencia cardíaca.
Ayer, cuando se retiraba del velorio, Sonia Martinic, socia del Banco de Solidaridad, destacó del doctor Cabello la bondad que siempre lo caracterizó. Sobre todo con ellos, que se dedican a respaldar a los universitarios con becas.
Masonería
El funeral del facultativo será a las 14.00 horas de hoy, saliendo el cortejo desde la sede de la Sociedad de Instrucción Popular, ubicada en avenida Colón Nº 956, donde será la “ceremonia ritualística masónica”.
En representación de la masonería magallánica, la responsabilidad de entregar el “homenaje por escrito”, para una persona que por 30 años perteneció a la Orden Masónica, recayó en Pedro Aranda, quien recordó al doctor Cabello como “una persona sencilla, amable, bondadosa y ajena a los honores”.
Mientras que Juan Crema, presidente del Rotary Club, dijo que los socios tienen previsto rendirle un homenaje, sobre todo en su calidad de ex gobernador de distrito, entidad a la que ingresó el 15 de julio de 1975. “Fue una excelente persona, tremendamente solidario, que ayudó a mucha gente en los tratamientos oftalmológicos. Incluso una vez al año viajaba a ayudar a la gente pobre de Chiloé, mediante rondas oftalmológicas”.
