Respecto a las cifras de adolescentes imputados en Magallanes, el año 2009 la Defensoría atendió a 272 menores.La Defensoría Regional de Magallanes consiguió que le asignaran un Defensor Penal Público Juvenil, cargo en el que fue seleccionado el abogado de 34 años Pablo Castro Ruz (en la fotografía), quien cursó sus estudios superiores en la Universidad de Talca, titulándose de abogado el año 2004. Se ha desempeñado como defensor penal licitado en diferentes defensorías de la Región Metropolitana, Las Condes, Santiago, Ñuñoa y Providencia, entre otras.
Castro Ruz, oriundo de San Vicente de Tagua-Tagua, reconoce que si bien su sueño era vivir en una ciudad con vista al mar, nunca se imaginó que trabajaría en Magallanes. A modo de anécdota, comenta que tenía que venirse el 17 de mayo a Punta Arenas y con su polola, también abogado, decidieron casarse un día antes, el 16 de mayo, “para iniciar una nueva vida en Magallanes, como Dios manda”, sonríe al recordarlo.
En Punta Arenas, lejos de extrañar la vorágine de la metrópoli, valora que ésta sea una ciudad tranquila y hermosa, inclusive dice que hasta ahora no ha sentido el frío y el viento con que tanto lo asustaban.
Defensor de los menores
En su calidad de defensor penal juvenil, viene a llenar un vacío existente en la Defensoría Regional, ya que en el país, Magallanes y Aysén eran las únicas regiones que con la entrada en vigencia de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente 20.084 (LRPA), no tenían un defensor especializado en causas penales juveniles. No obstante, para llevar adelante el espíritu del nuevo texto legal, es necesario que existan en el país jueces, fiscales y defensores penales especializados.
Castro Ruz asume, así, el desafío de ser el defensor de los menores imputados magallánicos, “con la convicción y el férreo compromiso por el respeto de los derechos de los adolescentes, que fue lo que me llevó a postular al cargo”, expresa.
Cabe mencionar que, una vez seleccionado, fue sometido a una intensa capacitación sobre LRPA, en la Defensoría Nacional. Dichos conocimientos y su experiencia como defensor los espera utilizar en beneficio de los menores.
