Una difícil tarea deberá enfrentar la administración de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) este año, ya que la petrolera estatal tendrá que reducir su deuda al menos enUS$ 1.000 millones para estabilizar su situación financiera. Hoy día la deuda total asciende a
US$$ 4.000, es decir, US$ 1.000 millones adicionales a lo que se considera un nivel razonable para los flujos de esta empresa. Ese pasivo adicional implica para la firma un gasto en intereses de US$ 70 millones al año. El alto endeudamiento que exhibe la ENAP responde, principalmente, a que en 2008 incurrió en gastos millonarios para cumplir el rol estratégico que asumió. Respaldó la operación del sistema eléctrico con diesel, ante las restricciones de gas desde Argentina, dicen ejecutivos de la estatal. La generación de ingresos tuvo una recuperación en 2009, no obstante el 2010 volvieron a caer los márgenes internacionales, y además se vio afectada por el terremoto acaecido en la zona centro y sur de Chile teniendo que importar refinados a precios más altos. Un camino para refinanciar los pasivos es la colocación de bonos que hará por US$ 500 millones, otra alternativa sería abrir la propiedad a la bolsa (entre un 10% y un 20%).
