Nicolás Miño Retamal

Condenan a joven que agredió a su primo y le provocó estallido ocular dejándolo ciego de un ojo

tribunales
14/01/2020 a las 08:30
Pinguino Policial
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El imputado cometió el delito mientras cumplía una sanción por un delito de robo con violencia, situación que para la Fiscalía es antecedente a considerar a la hora de imponer la sentencia donde solicitan siete años de cárcel.

En un día de juicio, la Fiscalía logró acreditar ante el tribunal la participación como autor de un joven que atacó violentamente a su primo, provocándole el estallido en uno de sus ojos.

El fiscal Oliver Rammsy, quien presentó las pruebas ayer durante el juicio, indicó que “este joven con 17 años fue condenado el año 2017 como autor de un delito de robo con violencia, que junto a otro sujeto asaltaron a un marino mercante. En esa ocasión pedí una sanción privativa de libertad, pero el tribunal le otorgó una pena sustitutiva de dos años de régimen semicerrado y un tratamiento contra el consumo de alcohol y drogas. El 29 de marzo del año pasado, golpeó brutalmente a la víctima, haciéndole estallar el globo ocular, es decir perdió la visión, tal como lo declaró el médico. La pérdida de este ojo es un miembro importante y la perdió por esta brutal agresión. Estas lesiones son consideradas como graves gravísimas. Entendemos que no concurren las atenunantes que pidió la defensa de arrebato, la cual no es suficiente para el daño que le ocasionó al afectado”.

Los jueces Jovita Soto Maldonado, Octavio Salinas Cabrera y José Octavio Flores Vásquez, por unanimidad condenaron a Nicolás Rodrigo Miño Retamal, como autor del delito de lesiones graves gravísimas, en perjuicio de la víctima José Luis Seguel Vargas, por haberlo dejado privado de un miembro importante.

La audiencia de lectura del fallo se llevará a efecto el día sábado 18 de enero a las 12 horas, donde la Fiscalía busca una pena de siete años de cárcel.

Hechos

Los hechos se registraron el 23 de marzo del año pasado, alrededor de las 23.30 horas, cuando la víctima José Luis Seguel Vargas, se encontraba en una parcela en el sector Llau Llau, fue invitado por su primo, el imputado Nicolás Rodrigo Miño Retamal. En un momento de la reunión, un tercero insultó a la víctima, instándolo a pelear quien se opuso a la pelea, ya que solo había concurrido como invitado le señaló. A pesar de esto, Miño Retamal se le acercó al afectado comenzó a agredirlo desde atrás, con una brutal golpiza arrojándolo contra un cerco, y una vez en el suelo, comenzó a patearlo en el piso. En esos momentos ante tal violencia, testigos del hecho sujetaron al imputado, momento que el herido logró escapar y pedir auxilio a vecinos del sector, quienes al ver la gravedad de las lesiones lo trasladaron al Hospital Clínico de Magallanes, donde se le diagnosticó por un médico oftalmólogo una rotura en su ojo derecho, sufriendo fracturas de paredes orbitarias, y fractura nasal. Esto obligó a su intervención quirúrgica, luego del trauma y en el postoperatorio  se diagnosticó un estallido ocular, desprendimiento de retina y visión ausente en su ojo derecho, lo que originó una secuela grave de ceguera permanente.

Testimonios

Durante el juicio, el primero en declarar fue el imputado quien señaló que agredió a su primo por una supuesta tocación que le habría realizado a una joven asistente a la misma fiesta. Agregando que lo agredió, pero que no lo habría pateado en el piso.

Por su parte, la víctima, a través de videoconferencia desde la ciudad de Coyhaique, recordó que “el dolor era insoportable, me dieron mucho calmante y luego me pasaron a pabellón donde me hicieron dos cirugías por varias horas. Estuve hospitalizado veinte días, y salí con un parche en el ojo y siempre tengo que estar viajando a Punta Arenas para que me den unas gotas, las cuales acá en Coyhaique no hay. Ya no puedo realizar los trabajos que hacía antes, no puedo hacer mucha fuerza ya que aún continúo en tratamiento. Ese día Nicolás me sacó a puñetes en la cabeza y me pegó con un palo”.

Al ser consultado por el defensor, Pablo Santander, por la denuncia de tocaciones que habría cometido el lesionado en contra de una joven en la fiesta, la víctima respondió que “eso es mentira porque esto lo inventaron para evadir su responsabilidad en el delito que cometieron contra mí. Esa noche estábamos compartiendo y uno de los asistentes a la fiesta me empezó a insultar diciéndome que me vuelva a mi pueblo, y ahí llegó Nicolás que me empezó a pegar en la cabeza y me tiró al piso”.


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