La inseguridad en Punta Arenas ha alcanzado niveles preocupantes este año. Con tres homicidios en la vía pública en lo que va de 2025, los habitantes de esta tranquila ciudad del extremo sur de Chile están enfrentando una realidad que hasta hace poco parecía lejana. Estos sucesos violentos han encendido las alarmas y generado una creciente sensación de vulnerabilidad entre la ciudadanía.
Uno de los factores que agravan esta situación es la falta de una presencia activa por parte de la coordinadora de seguridad pública. La ausencia de esta figura clave deja un vacío en la gestión y planificación de estrategias preventivas que podrían mitigar los índices de criminalidad. Ante esta carencia, el municipio de Punta Arenas ha intentado tomar cartas en el asunto y colaborar en la seguridad ciudadana. Sin embargo, sus esfuerzos se ven limitados por las escasas atribuciones legales y operativas con las que cuenta. Esta falta de herramientas impide que el municipio desempeñe un rol más protagónico en la protección de la comunidad.
Por otro lado, los vecinos y vecinas de Punta Arenas han alzado la voz, exigiendo mayor presencia policial en las calles. Consideran que la visibilidad constante de las fuerzas de orden es crucial para prevenir delitos y generar una percepción de seguridad. Sin embargo, este llamado enfrenta desafíos logísticos, como la disponibilidad de recursos humanos y materiales, que deben ser gestionados de manera eficaz por las autoridades responsables.
En este complejo panorama, resulta indispensable una acción coordinada entre los distintos niveles de gobierno, con un enfoque claro en la prevención y el fortalecimiento de las capacidades municipales. La comunidad necesita soluciones concretas y urgentes para recuperar la tranquilidad que caracteriza a esta región.
La inseguridad no debe ser un destino ineludible para Punta Arenas. Con voluntad política, planificación estratégica y un compromiso activo de todas las partes involucradas, es posible construir un entorno seguro que refleje los valores de esta ciudad y permita a sus habitantes vivir en paz.