Como ya es una tradición, cada segundo domingo de enero se celebra en la comuna de Río Verde la procesión a la virgen de Montserrat una de las devociones religiosas más importantes y tradicionales de la Región de Magallanes.
A diferencia del año anterior cuando la peregrinación se realizó bajo intensas precipitaciones, ayer el día acompañó, desarrollándose una misa -la primer al mediodía- que fue encabezada por el obispo Óscar Blanco bajo una carpa a la cual se congregaron unas 200 personas , todos devotos a la patriarca del “santuario de la cascada” ubicada a 110 kilómetros de Punta Arenas.
Tras la ceremonia junto al rezo del rosario. Muchos de los asistentes se acercaron a la gruta para cumplir “mandas” o agradecer favores concedidos.
Junto con la diócesis de Magallanes, esta actividad es organizada junto a la Municipalidad de Río Verde. Su alcaldesa, Tatiana Vásquez destacó el arribo de los fieles junto con resaltar las labores de mantenimiento que realizan de manera permanente a la ruta de ingreso a este lugar y así facilitar el acceso a los devotos.
“Hay una preocupación constante del mantenimiento de las rutas y hay que recordar de que el municipio en septiembre, tiene una máquina motoniveladora, está colaborando con Vialidad en la reparación y mantención de caminos en la comuna, tanto en la isla Riesco como en el continente”, comentó.
Debido a la presencia de la cascada, la Iglesia destaca el simbolismo del agua como fuente de vida y purificación, invitando a los peregrinos a renovar sus promesas bautismales.
Por supuesto que, más allá del acto litúrgico, el evento funciona como un gran encuentro social. Tras la misa, las familias suelen realizar picnics o asados en los sectores aledaños, aplicando medidas de seguridad, compartiendo así un día de campo en el entorno magallánico.