El número 589 de la calle José Menéndez es, para muchos transeúntes, un recordatorio silencioso de la burocracia estatal. El edificio, propiedad del Servicio de Salud Magallanes (SSM), cumplirá en marzo próximo siete años desde que un voraz incendio consumiera su estructura interior de madera, dejándolo en condiciones de inhabitalidad total.
Lo que en su momento fue una bodega institucional de tres niveles y un subterráneo, hoy es una fachada apuntalada que sobrevive gracias a medidas de mitigación temporales, mientras los planes para su futuro parecen haber quedado archivados en el tiempo.
Tras el siniestro de marzo de 2018, el SSM inició una serie de evaluaciones técnicas para decidir el destino del sitio. Sin embargo, ninguna llegó a puerto:
Estudio Técnico: El ingeniero civil Fernando Mimica evaluó la estructura determinando un daño crítico.
La paradoja del costo: En octubre de 2018, la Unidad de Obras Civiles estimó que tanto recuperar el edificio como demolerlo costaba prácticamente lo mismo: cerca de $150 millones de pesos (valores de la época).
Gestiones sin frutos: En 2019 se solicitaron fondos al Ministerio de Salud (Subsecretaría de Redes Asistenciales) y se barajó el traspaso al Gobierno Regional (GORE), pero ninguna de estas vías se concretó debido a la falta de disponibilidad presupuestaria institucional.
Ante el riesgo inminente de derrumbe hacia la vereda, recién el 10 de marzo de 2023 se realizaron intervenciones menores. Estas obras incluyeron la demolición de un balcón que amenazaba con caer y la instalación de mallas hexagonales para contener posibles desprendimientos de material hacia los peatones.
A pesar de estas "protecciones", el edificio sigue siendo una preocupación estética y de seguridad para el casco histórico de la ciudad, especialmente considerando que cuenta con una tasación comercial actualizada (septiembre de 2023) por la firma TASATERRA Arquitectura, lo que abre la puerta a una eventual enajenación o venta.
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