Fernanda Preller continúa internada en la UPC del Hospital Clínico Magallanes tras la explosión sufrida el 4 de enero. Según la dirección del recinto, la paciente se encuentra estable y con un plan de extubación en el corto plazo.
Pese a su mejoría, la noticia está marcada por el deceso de su pareja, Johan Rocuant, fallecido en Santiago. La familia de Fernanda utilizó redes sociales para agradecer el trabajo del equipo médico de la región de Magallanes.
En su mensaje, descartaron negligencias locales y destacaron que los profesionales salvaron la vida de ambos jóvenes. Sin embargo, denunciaron que el sistema central no aceptó el traslado a la Unidad de Quemados oportunamente.
La crítica apunta a una demora de más de diez días en la respuesta por parte de la Posta Central en la capital. Actualmente, Fernanda recibe cuidados integrales y monitorización permanente por parte de un equipo multidisciplinario.
Su entorno cercano pide respeto al duelo por Rocuant y mantener las cadenas de oración por la salud de la joven. El caso ha conmocionado a la comunidad, que sigue atenta a la evolución respiratoria de la única sobreviviente.