La Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) ha ratificado su compromiso con la soberanía científica de Chile al aprobar el financiamiento de la segunda etapa del Nodo Laboratorio Natural Antártico. Con una inversión de $330.204.000 pesos, esta iniciativa liderada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) busca profundizar la integración de las capacidades tecnológicas y logísticas del país con los desafíos territoriales y la cooperación internacional en el Continente Blanco.
Esta nueva fase da continuidad al trabajo iniciado en 2023, consolidando una red colaborativa entre el INACH, la Universidad de Magallanes (UMAG), el Instituto Milenio BASE y la Universidad Austral de Chile (UACh). Bajo el título “Chile Antártico: articulación, identidad y cooperación hacia un futuro sostenible”, el proyecto se enfocará en ejecutar una hoja de ruta estratégica diseñada para transformar la investigación en herramientas concretas para la toma de decisiones y el desarrollo regional.
Uno de los pilares fundamentales de este periodo es la consolidación de la Alianza Interuniversitaria Chile-Antártica (AICA). Esta alianza, formalizada mediante un convenio con el Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) a finales de 2025, integrará transversalmente el conocimiento polar en la educación superior nacional. La iniciativa contempla la creación de una secretaría ejecutiva que coordinará la formación de capital humano y la investigación interdisciplinaria en todo el país.
En el ámbito social, el Nodo abordará la brecha entre el sentimiento de pertenencia y la participación ciudadana. Según datos de la Encuesta de Percepción 2025, aunque el 98,3% de los habitantes de la zona siente un vínculo con la Antártica, más de la mitad no participa en actividades relacionadas. Para revertir esto, se impulsará la iniciativa “Acción Patrimonial”, que busca revitalizar el Circuito Histórico Antártico en Punta Arenas y reconectar a la comunidad con su memoria territorial.
Asimismo, la gestión científica se verá fortalecida con la creación de productos clave como la nueva “Guía del Investigador(a)”. Este manual establecerá estándares de conducta y buenas prácticas ambientales para quienes visitan el continente con fines científicos. Paralelamente, se avanzará en el diseño de una política nacional de datos antárticos y en el fomento de un turismo sustentable que resalte el valor patrimonial de la región como puerta de entrada al polo sur.
El director nacional del INACH, Dr. Gino Casassa, destacó que los resultados obtenidos hasta ahora han sido vitales para la confección del primer borrador del Plan Estratégico Antártico. Con esta segunda etapa, Chile no solo refuerza su rol como plataforma logística global, sino que asegura que la ciencia generada en su laboratorio natural más importante tenga un impacto directo en la identidad, la educación y la sostenibilidad del país.