La incertidumbre rodea la construcción del Centro de Gestión de Residuos Sólidos en Punta Arenas, obra clave que abarca 168 hectáreas y beneficiará a cinco comunas.
Pese a que el SEA confirmó la ausencia de trabas ambientales para iniciar las celdas de vertido, el proyecto acumula más de cinco años de retraso administrativo.
El alcalde Claudio Radonich criticó la persistente falta de información concreta por parte del Gobierno Regional de Magallanes tras casi una década desde su licitación original.
Con una inversión inicial de 177 millones de pesos solo en estudios previos, la municipalidad urge por plazos reales para evitar una crisis sanitaria.
La administración comunal enfatiza que, aunque están dispuestos a asumir la gestión, la opacidad en los impedimentos técnicos actuales detiene una solución urgente para la región austral.