Para las autoridades locales y gremios comerciales, el gesto del Ejecutivo llega cuando el margen de maniobra política es prácticamente nulo. Mientras otros mandatarios utilizaron sus visitas para trazar hojas de ruta de largo plazo, en la isla perciben este arribo —agendado entre el 18 y 20 de febrero— como un cierre de agenda simbólico que deja más dudas que certezas sobre el futuro de la conectividad y la infraestructura estratégica del territorio.
La alcaldesa Elizabeth Arévalo Pakarati no ocultó su decepción frente a lo que considera una gestión que ignoró los llamados de la isla durante casi cuatro años:
Falta de compromiso: "Por cumplir viene ahora, no sé qué mucho más se nos puede comprometer", señaló la jefa comunal, enfatizando que las solicitudes de visita fueron reiteradas y sistemáticas durante todo el periodo.
Comparación histórica: Arévalo recordó que presidentes anteriores visitaron la isla en etapas que permitían un diálogo real y el seguimiento de proyectos, a diferencia de esta visita que ocurre a menos de un mes del cambio de mando.
Percepción ciudadana: Según la alcaldesa, existe un sentimiento colectivo de que Rapa Nui fue relegada al último lugar de la lista de prioridades territoriales del gobierno saliente.
A las quejas políticas se sumó la Cámara Nacional de Comercio (CNC), que analizó el impacto —o la falta de este— en la economía local:
Gesto Simbólico: La entidad gremial descartó que el viaje tenga repercusiones prácticas en la reactivación del comercio y el turismo.
Desafíos Pendientes: Señalaron la ausencia de una planificación clara en infraestructura estratégica y servicios básicos, lo que ha mantenido estancado el empleo en la isla.
Conectividad: Uno de los puntos más críticos sigue siendo la frecuencia y costos de los vuelos, factor que no fue resuelto sustancialmente durante la actual administración.
La relación entre Santiago y Hanga Roa atraviesa un momento complejo tras el rechazo de la comunidad rapanui a la propuesta de Estatuto Especial impulsada por el Gobierno. Este instrumento buscaba regular la residencia y el ejercicio de derechos en la isla, pero no logró convencer a una población que exige mayor autonomía y soluciones concretas a problemas de suministro y gestión de residuos.