Se acerca abril y con él uno de los hitos más temidos y exigentes para los contribuyentes en Chile: la Operación Renta 2026. Tras un 2025 marcado por fallas tecnológicas en las plataformas del Servicio de Impuestos Internos (SII) que dificultaron el trabajo de miles de contadores, el sector profesional mira con cautela el nuevo proceso. El contador auditor Adolfo Canales advirtió que, debido a la complejidad de los formularios —que superan los 1.200 códigos—, la preparación temprana y la asesoría experta serán fundamentales para evitar sanciones y aprovechar los beneficios tributarios correspondientes al año comercial 2025.
El proceso no solo representa una obligación legal, sino también la oportunidad para que muchas personas naturales reciban su devolución de impuestos. Sin embargo, el llamado de los especialistas es a no dejarse presionar por las campañas de "declaración anticipada" del SII, priorizando la exactitud de los datos sobre la rapidez del envío.
La obligación de presentar el Formulario 22 recae sobre diversos perfiles que obtuvieron ingresos durante el año 2025:
Personas Naturales: Quienes superen el umbral de ingresos anuales definido por el SII, aquellos que tengan más de un empleador de forma simultánea, o quienes combinen sueldo con boletas de honorarios.
Trabajadores a Honorarios: Todos los profesionales independientes que emitan boletas.
Beneficiarios del Préstamo Solidario: Quienes solicitaron este beneficio estatal y deben restituir la cuota correspondiente.
Empresas: El 100% de las empresas, independientemente de su tamaño o régimen tributario (Propyme, General, etc.), deben cumplir con el trámite.
Aunque el SII suele habilitar las declaraciones de forma anticipada, los plazos legales para este año son los siguientes:
Pago de Impuestos: La fecha límite es el 30 de abril de 2026.
Declaraciones con Devolución: El plazo se extiende hasta el 9 de mayo de 2026.
Primeras Devoluciones: La fecha de depósito dependerá de qué tan temprano se realice la declaración, aunque los expertos sugieren esperar a que la información de terceros (bancos y empleadores) esté plenamente validada en el sistema.
"La clave es entregar la información completa y a tiempo; el contador no puede adivinar. Con preparación, este proceso puede ser una oportunidad para aprovechar beneficios", enfatizó Adolfo Canales.
Para evitar multas o quedar "atrapado" en procesos de fiscalización, se recomiendan las siguientes acciones:
Revisar el Agente Retenedor: Verificar que los empleadores o clientes hayan informado correctamente las retenciones de impuestos.
Asesoría Profesional: Especialmente para quienes tienen emprendimientos o movimientos financieros complejos (inversiones, arriendos, etc.).
Orden Documental: Tener a mano certificados de donaciones, créditos hipotecarios y gastos en educación, que pueden rebajar la carga tributaria.