En un giro inesperado que descomprime la tensión política de la última semana, el Presidente Gabriel Boric y el mandatario electo, José Antonio Kast, retomaron este domingo el diálogo directo en el Palacio de La Moneda. La cita, comunicada por Presidencia a primera hora de la mañana, se concretó cerca del mediodía, apenas pocas horas después de que Kast aterrizara en Chile tras su gira por Estados Unidos.
El encuentro buscó poner fin a los roces surgidos durante el proceso de traspaso de información. Al finalizar la reunión, ambos líderes entregaron señales de distensión. "Doy por superadas las diferencias que pudieran haber existido. Les garantizo que tendremos un cambio de mando impecable", afirmó el Presidente Boric. Por su parte, Kast agradeció los antecedentes entregados por la administración saliente y aseguró que tomará "decisiones cuando corresponda", manteniendo un tono institucional.
Reacciones en el Oficialismo
Desde las filas gubernamentales, el gesto fue interpretado como una muestra de altura de miras. El diputado Jaime Sáez (FA) calificó a Boric como un "estadista" que antepone el interés superior del país. En la misma línea, el independiente-PPD Jaime Araya celebró que se detuviera la "estridencia" de la campaña. "El país necesita certeza de que los políticos son capaces de sentarse a conversar como personas civilizadas", señaló Araya, advirtiendo además que Kast debería diferenciar a sus "asesores de campaña de los de gobierno".
Visión de la Oposición
En la oposición, aunque valoraron el reencuentro, mantuvieron un tono vigilante. El futuro jefe de bancada de Renovación Nacional, Diego Schalper, insistió en que la transición debe ser "ejemplar" y que el malestar previo por la entrega de información no debe opacar la institucionalidad.
Sin embargo, otros parlamentarios de RN, como Mauro González, fueron más cautos al señalar que "la confianza no se recupera solo con una foto", enfatizando que seguirán atentos a la transparencia del estado en que se entrega el país. Desde la UDI, la diputada Flor Weisse destacó que se haya retomado la "senda republicana", afirmando que las desavenencias previas eran algo que la ciudadanía no compartía ni entendía.