La Comuna de San Gregorio fue el escenario de una tensa y necesaria sesión de la Asociación de Municipalidades de Magallanes. El encuentro, que congregó a concejales de todo el territorio regional, tuvo un eje central que hoy quita el sueño a las administraciones locales: el futuro del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PDZE).
La preocupación escaló luego de los recientes anuncios gubernamentales que alteraron la forma en que se inyectarán los recursos a la región. En una reunión telemática con la delegada presidencial, Ericka Farías, los ediles plantearon sus dudas sobre el cambio en la modalidad de financiamiento y, sobre todo, ante el temor de una disminución real de los fondos destinados a Magallanes para el ciclo 2026.
La delegada Farías confirmó que, si bien para este año se proyectaba un presupuesto cercano a los 48 mil millones de pesos, el mecanismo de entrega ha sido modificado. Bajo el nuevo esquema:
Primer Semestre: Se asignarán 25 mil millones de pesos destinados estrictamente a obras que ya están en ejecución.
Segundo Semestre: Una vez ejecutada la primera remesa, se liberaría el saldo restante para completar el financiamiento previsto.
Entre las obras que tienen el financiamiento asegurado para la primera mitad del año destacan la Primera Comisaría de Carabineros en Punta Arenas, la esperada biblioteca regional y proyectos viales en Tierra del Fuego.
Pese a los datos entregados por la autoridad, los concejales no ocultaron su escepticismo. La mayor inquietud radica en los proyectos que aún no inician obras y que representan necesidades básicas. Iniciativas de alcantarillado y electrificación rural, demandadas por décadas en las comunas más pequeñas, podrían verse postergadas bajo los nuevos criterios de priorización.
“Las políticas de Estado deben mantenerse en el tiempo, más allá de los gobiernos de turno”, enfatizaron los representantes municipales, exigiendo que el PDZE no pierda su esencia de equidad territorial.