La soberanía digital chilena en el Continente Blanco ha alcanzado una madurez sin precedentes. Al cumplirse dos años del despliegue de la red 5G en el territorio antártico, Entel reporta una transformación radical en la experiencia de quienes habitan la zona más aislada del planeta. Hoy, la navegación en el polo ha crecido 386 veces en comparación a los años previos, eliminando de facto el aislamiento social que históricamente acompañaba a la distancia geográfica.
El despliegue ha permitido gestionar un tráfico masivo de 100 Terabytes (TB) en solo 24 meses. Para dimensionar esta cifra: ese volumen de datos equivale a la reproducción de unas 50 mil películas en alta definición desde una de las condiciones climáticas más extremas de la Tierra.
La conectividad ha permitido que la vida cotidiana en las bases nacionales se normalice digitalmente. Según los datos de tráfico, las plataformas de interacción social lideran las preferencias, demostrando que la prioridad del usuario antártico es mantenerse conectado con sus afectos y con la actualidad global.
Ranking de uso de datos:
Instagram: 12%
Facebook: 10%
TikTok: 7%
Navegación Web: 7%
YouTube: 7%
"Nuestro compromiso va más allá de la infraestructura; se trata de las historias de vida que se habilitan a través de ella", explicó Antonio Büchi, CEO de Entel. La compañía no solo ha consolidado el 5G —tecnología que ya concentra el 30% del tráfico total en la zona—, sino que ha reforzado su oferta mediante una alianza estratégica con Starlink. Esta unión permite complementar la red terrestre en lugares donde no existe conexión física disponible, habilitando incluso aplicaciones críticas como WhatsApp en los puntos más remotos.
Este despliegue reafirma el propósito de la compañía de acercar las posibilidades de la tecnología a los lugares más complejos del planeta, garantizando que el "fin del mundo" esté, digitalmente, más cerca que nunca.