El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a quedar en el centro de la tormenta tras defender una controvertida publicación en su red social, Truth Social. El mandatario compartió una imagen generada con inteligencia artificial que lo retrataba con la estética de Jesús sanador, un gesto que fue interpretado por la comunidad católica como una provocación religiosa.
Al ser consultado por la prensa en la Casa Blanca tras eliminar el posteo, Trump ofreció una explicación singular: “Sí la publiqué, pensé que era yo como médico. Se supone que soy yo como médico, haciendo que la gente mejore. Y yo sí hago que la gente mejore”, declaró, descartando cualquier intención de compararse con una figura divina.
La polémica digital fue solo el preámbulo de un enfrentamiento diplomático directo con la Santa Sede. Trump lanzó duras críticas contra el Papa León XIV, motivado por la firme oposición del Pontífice a la guerra en Irán, conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
El líder republicano acusó al Papa de ser “débil contra el crimen y terrible en política exterior”. Ante la consulta sobre si planeaba pedir disculpas por sus dichos, Trump fue tajante: "No pienso hacerlo", argumentando que el líder religioso ha sostenido posturas que, a su juicio, "están mal".
Desde el avión papal, León XIV no eludió el conflicto y respondió a las acusaciones de la administración estadounidense. “No le tengo miedo a la Administración de Trump. Seguiré levantando la voz para construir la paz”, sentenció el Papa, reafirmando su rol crítico frente a la escalada bélica en Medio Oriente.
Finalmente, Trump cerró la jornada arremetiendo contra los medios de comunicación, acusando a la prensa de inventar polémicas: “Solo los medios de noticias falsas podrían inventar algo así”, concluyó, pese a que la imagen fue visible en sus propias plataformas oficiales antes de ser retirada.