La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ha consolidado su giro hacia la fiscalización preventiva, utilizando herramientas de alta precisión para monitorear la actividad acuícola. En un operativo sin precedentes, se enviaron 998 notificaciones a titulares de centros de engorda de salmones, alertándolos sobre el posicionamiento exacto de sus balsas jaulas y plataformas de apoyo en relación con los polígonos concesionados.
El rol de la tecnología radar Para este proceso, la SMA ha prescindido de las tradicionales inspecciones presenciales sujetas al clima, optando por imágenes satelitales de tipo radar. Esta tecnología permite una supervisión remota y constante, atravesando nubes y operando en condiciones de baja visibilidad, garantizando que cada estructura esté donde la ley lo permite.
"El objetivo es entregar información clara y objetiva para promover el cumplimiento ambiental, apoyándonos en tecnología que permite un monitoreo continuo", explicó la superintendenta (s), Claudia Pastore.
Resultados y distribución regional El impacto de esta estrategia preventiva ha sido drástico en la última década. Mientras que en 2018 se detectaron 45 casos de estructuras fuera de área, el uso de estas alertas permitió reducir la cifra a solo dos casos en 2025, lo que representa una mejora en el cumplimiento del 96%.
La distribución de las notificaciones actuales refleja la intensidad de la actividad en el sur de Chile:
Región de Aysén: 563 notificaciones.
Región de Los Lagos: 321 notificaciones.
Región de Magallanes: 114 notificaciones.
Este despliegue asegura que el 100% de los proyectos con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) vigente estén bajo la lupa de la SMA, permitiendo a las empresas detectar desviaciones de manera temprana y evitar las onerosas sanciones asociadas a la ocupación ilegal de espacios marítimos fuera de sus concesiones.