El mercado laboral de Magallanes vive un momento de transformación. Si bien la variación interanual de ocupados fue de apenas un 0,3%, lo que ocurre "bajo el capó" de las cifras generales es lo que preocupa a las autoridades. Según Pablo Barrientos, coordinador del Observatorio, el empleo se mantiene estable en cantidad, pero su composición está cambiando drásticamente entre sectores.
Ganadores y perdedores por sector
El dinamismo económico regional se concentró en áreas específicas que empujaron el empleo asalariado al alza (3,4%):
Manufactura: Lideró el crecimiento con una impresionante variación positiva del 21,7%.
Construcción: Aportó un crecimiento del 21,5%, consolidándose como motor de la ocupación.
Comercio: La otra cara de la moneda, con una estrepitosa caída del 18,2% en doce meses.
El desafío de la informalidad y el desempleo
A pesar de que Magallanes tiene una tasa de desocupación del 6,6% (significativamente mejor que el 8,9% nacional), la cifra ha mostrado un repunte. Asimismo, la informalidad laboral llegó al 21,7%. Aunque es más baja que el promedio del país (26,5%), el Seremi José Miguel Salas destacó que este aumento representa el desafío más urgente para la política pública regional, buscando que el crecimiento no se traduzca en empleos sin protección social.
Con una tasa de participación laboral del 68,3%, Magallanes sigue siendo un faro de actividad económica, pero la volatilidad del sector comercio y el aumento de los trabajadores por cuenta propia informales obligan a una mirada cautelosa para el resto del 2026.