La ciudad de Hiroshima se ha convertido esta semana en el tablero donde se define el futuro de la Antártica. Hasta allí llegaron delegaciones de todo el mundo para participar en las sesiones del Sistema del Tratado Antártico, en momentos donde la presión ambiental sobre el continente ha alcanzado niveles históricos. Representando a Chile y a organismos internacionales como el SCAR, los doctores Benítez y Cárdenas trabajan para que los datos científicos se traduzcan en políticas públicas globales.
Especies invasoras: La amenaza terrestre
El Dr. Hugo Benítez, académico de la UNAB e investigador de los institutos Milenio BASE, CHIC y el Proyecto Anillo PIC², enfoca su participación en la biodiversidad terrestre. Su labor es fundamental para establecer protocolos de bioseguridad que frenen la expansión de especies no nativas, como insectos plaga, cuya dispersión se ha visto favorecida por el aumento de las temperaturas. "La evidencia científica también debe estar presente en los espacios donde se discuten medidas de protección ambiental", enfatiza Benítez, subrayando que la investigación debe trascender las publicaciones académicas para impactar en la vigilancia ecológica.
Gobernanza marina: El futuro del kril
Por su parte, el Dr. César Cárdenas, investigador del INACH y del Instituto Milenio BASE, lidera las discusiones sobre la conservación de los recursos vivos. Cárdenas, quien además preside el Comité Científico de la CCAMLR (Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos) para el periodo 2026-2027, participa en un taller conjunto inédito para coordinar el monitoreo del ecosistema frente al cambio climático. Su trabajo es clave para regular la pesca en el océano Austral y proteger especies basales como el kril antártico, cuya distribución está cambiando drásticamente debido a la reducción del hielo marino estacional.
Un continente en jaque
La relevancia de esta misión científica en Japón está respaldada por datos alarmantes del IPCC. Estudios recientes en revistas como Nature y Science confirman la pérdida acelerada de masa en las plataformas de hielo del oeste antártico, un fenómeno con consecuencias directas en el aumento del nivel del mar a escala global. La presencia de Benítez y Cárdenas en Hiroshima asegura que la experiencia de Chile —país puerta de entrada a la Antártica— sea vinculante en la elaboración de las recomendaciones técnicas que los Estados miembros deberán adoptar para proteger el último rincón virgen del planeta.