La Antártica continúa siendo un laboratorio natural que podría cambiar el mundo. Esta vez, una investigación de la Universidad Santo Tomás de Temuco, en colaboración con la Universidad Autónoma y la Universidad del Desarrollo, descubrieron una bacteria antártica con la capacidad de producir L-asparaginasa, una enzima esencial en el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA).
El proyecto lo lidera la académica del Departamento de Ciencias Básicas de la UST Temuco y experta en Ciencias Farmacéuticas, doctora la doctora Lisandra Herrera Belén, junto a Karla Leal y Javiera Gallardo.
“Evaluamos nueve cepas bacterianas provenientes de la Antártica y logramos identificar una con capacidad de producir esta enzima. Fue particular porque justo la última que testeamos fue la que mostró actividad. Vino a salvar la esperanza del proyecto”, explicó la doctora Herrera.
A través de herramientas de bioinformática, minería de datos genómicos y machine learning, las investigadoras confirmaron que esta bacteria posee material genético necesario y presenta una actividad enzimática positiva en ensayos de laboratorio, logrando degradar aminoácidos clave como la asparagina y la glutamina, fundamentales para la supervivencia de las células cancerosas.
La LLA es el tipo de cáncer más frecuente en niños y adolescentes a nivel global.