Un fulminante e impecable despliegue de inteligencia policial y asfixia territorial en la zona sur de la Región Metropolitana logró sus primeros y determinantes resultados penales. El Ministerio Público confirmó la detención de tres sospechosos de haber participado directamente en la violenta encerrona que cobró la vida de un niño de 12 años, quien falleció tras ser arrastrado de forma indolente a lo largo de 3,3 kilómetros, hito policial y judicial consolidado en la mañana de este miércoles 24 de junio de 2026.
El horrendo crimen, que ha generado una ola de indignación transversal en el país, gatilló que la Fiscalía Metropolitana Occidente tramitara de urgencia al menos ocho órdenes de entrada y registro (allanamientos) en diversos domicilios de San Bernardo y cuatro órdenes de detención individualizadas contra los integrantes de la organización.
Las pesquisas de campo quedaron en manos de las unidades de élite de Carabineros de Chile, articulando un trabajo científico entre el Laboratorio de Criminalística (Labocar) y el Departamento OS9. Las patrullas irrumpieron con apoyo de Fuerzas Especiales en un block habitacional de la población Cinco Pinos, logrando neutralizar en primera instancia a un adolescente de entre 16 y 17 años de edad que posee vinculación directa con el robo con homicidio.
Minutos más tarde, en un punto de prensa oficial, el general director de Carabineros, Marcelo Araya, actualizó el balance del operativo, confirmando el arresto de otros dos adultos y enviando un duro recado a los miembros de la banda que lograron eludir el cerco:
“Nuestros equipos especializados de Labocar y OS9 ya capturaron a tres de los responsables. Tenemos a otros dos sujetos plenamente identificados que se encuentran actualmente prófugos de la justicia. Les advertimos de forma clara que es preferible que se entreguen a la unidad policial más cercana, porque la totalidad de los equipos de inteligencia del país están desplegados a la siga de ellos y no nos detendremos hasta encontrarlos”, sentenció firmemente el general Araya.
A través de los canales de comunicación digital de la policía uniformada, se complementó que uno de los últimos capturados es sindicado por las pericias de posicionamiento como el autor material y principal implicado en el delito de robo con homicidio del escolar.
El fiscal jefe de la Unidad de Análisis Criminal Occidente, Leonardo Tapia, reveló una arista clave que aceleró el éxito de las detenciones. Los imputados formaban parte de una banda delictual local que ya era ampliamente conocida e investigada por los analistas en el sector sur de Santiago debido a su violento modus operandi, lo cual facilitó el cruce de datos, el reconocimiento facial mediante cámaras y el eventual arresto de las piezas clave.
Los antecedentes del caso confirman el nivel de saña con el que actuó el grupo. La tragedia ocurrió alrededor de las 01:00 horas de la madrugada del martes, cuando la pequeña víctima regresaba de un viaje a Argentina junto a su padre y su tía en dirección a Puente Alto. Tras errar una salida, fueron emboscados en la caletera de Catemito con la Ruta 5 Sur, donde los delincuentes los intimidaron con armas blancas cortantes.
Durante el caótico desalojo, el escolar de 12 años no alcanzó a desabrochar el mecanismo de retención. Los asaltantes —quienes se encontraban realizando un destructivo "tour delictual" por la zona— aceleraron a fondo a sabiendas de la situación. El cuerpo del menor fue arrastrado por el pavimento a lo largo de 3.300 metros, siendo finalmente abandonado junto al automóvil robado en la vía pública. Los equipos de emergencia constataron que la víctima fue dejada sin zapatillas ni pantalones, con la correa del cinturón de seguridad enredada a la altura del cuello y con heridas craneales severas que le provocaron la muerte de forma instantánea.