Un calculado y millonario golpe delictual que sacude la tranquilidad de uno de los sectores comerciales más tradicionales de la capital regional es el que indagan las unidades de inteligencia policial. Durante la mañana de este martes 23 de junio de 2026, un solitario local comercial con más de dos décadas de trayectoria, emplazado en la intersección de las calles Ramón Carnicer y Martínez de Aldunate, en pleno corazón del Barrio 18 de Septiembre, fue blanco de un robo que significó la pérdida de casi 3 millones de pesos en dinero en efectivo, aprovechando un breve lapso de tiempo en el que el recinto quedó sin moradores.
De acuerdo con el relato entregado de forma exclusiva por la afectada y propietaria del establecimiento, María Franco, el ilícito se desencadenó alrededor de las 09:00 horas. En ese instante, la persona que se encontraba legalmente a cargo de la atención del público se retiró de manera momentánea del inmueble para dirigirse a una farmacia cercana. Al regresar escasos minutos después, descubrió con horror que las dos puertas de acceso al negocio habían sido completamente vulneradas.
El modus operandi desplegado por los antisociales da cuenta de un alto nivel de violencia física combinada con destreza técnica. La primera vía de entrada —la puerta principal, dotada de un sistema informático de apertura automática interna— fue desarmada literalmente a patadas por los sujetos. Posteriormente, una segunda puerta de seguridad que cuenta con un sistema de portero eléctrico y chapa reforzada también logró ser abierta a la fuerza.
La mayor sospecha de la comerciante radica en que los autores de la intrusión poseían información privilegiada o pertenecían al círculo de clientes conocidos, esto debido al certero conocimiento técnico que demostraron para neutralizar y silenciar una alarma perimetral que Franco describió como "muy ruidosa y escandalosa":
“Tuvieron que ser personas totalmente conocidas o que manejaban el dato exacto, porque se dieron el tiempo de sacar la alarma física de la puerta principal, una alarma que es súper escandalosa si es que se activa, y pasaron directo hacia las bodegas de atrás. Ellos ya sabían perfectamente a dónde ir a buscar las cosas”, manifestó María Franco, visiblemente afectada por la vulneración de su patrimonio.
Para mayor infortunio de las víctimas, el sistema interno de cámaras de seguridad de circuito cerrado se encontraba temporalmente desconectado al momento del atraco, luego de haber sido sometido recientemente a las labores de mantención de un técnico especializado.
Según el arqueo preliminar de caja visado ante las autoridades policiales, el botín con el que lograron escapar los delincuentes asciende a un total aproximado de 2 millones 800 mil pesos en dinero efectivo ($2.800.000), correspondiente en su gran mayoría a billetes de baja denominación y dinero en sencillo acopiado para el vuelto diario.
Además de los caudales públicos, los antisociales registraron las dependencias y sustrajeron diversos productos de merchandising y artículos relacionados con el Mundial de Fútbol, los cuales guardaron en un bolso que, por razones de tiempo, terminaron abandonando en el baño del recinto antes de darse a la fuga, llevándose consigo únicamente la documentación de identidad personal de la dueña.
La situación genera una preocupación mayor y un complejo escenario administrativo para María Franco, debido a que su local opera de forma oficial como una sucursal de la red CajaVecina de BancoEstado, lo que en lo inmediato complejiza su situación comercial, las pólizas de seguros y las responsabilidades contractuales con la entidad bancaria estatal por la pérdida de los fondos en custodia.
Hasta el sitio del suceso se trasladó de urgencia personal de Carabineros de Chile, tanto de las dotaciones de orden y seguridad de uniforme como efectivos de civil pertenecientes a la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de la Primera Comisaría.
Los agentes especializados del laboratorio de campo levantaron huellas dactilares en los marcos de las puertas destrozadas y confirmaron que realizarán de forma prioritaria la revisión y descarga de las imágenes de las cámaras de seguridad municipales y comerciales de los perímetros, las cuales están conectadas directamente con la central de la comisaría, con el objetivo de levantar la ruta de escape de los sospechosos y lograr su pronta captura.