“Mi mamá y mi hermano fallecieron esperando el mercado nuevo y ahora yo estoy batallando”, manifestó ayer la locataria que lleva 63 años en el rubro, Zunilda Guenel, y que es parte de la gran mayoría que lamenta como se ha llevado adelante, por parte de la municipalidad, el proceso adjudicatorio de la administración del Mercado Municipal. Para la trabajadora, el alcalde Vladimiro Mimica Cárcamo debería estar presente en la sesión donde se nombre a la empresa seleccionada para hacerse cargo del inmueble, ya que “él participó en las mesas de trabajo que tuvimos. Se comprometió con nosotros y ahora no va a estar cuando se cumpla este importante paso, no me parece bien”, cuestionó la mujer.Guenel manifestó que existe un grupo considerable que se encuentra en estado de alerta sobre lo que pueda ocurrir con la llegada del administrador, ya que “el alcalde ni siquiera nos ha convocado a una reunión para coordinar el cambio o para confirmar el cumplimiento de las solicitudes que expresamos”, agregó.
Incluso, a juicio de la trabajadora, aún faltan citas para completar una mesa de trabajo seria, la que “ya no se hizo porque el edil está con permiso y él debería participar en todas”, afirmó.
En tanto, las personas que laboran en la sección de pescadería, aún están esperando la respuesta del alcalde sobre la inexistencia de la rejilla en los locales que permite eliminar los desechos de los productos. “Eso también lo iba a explicar el alcalde, pero no pasó nada, no sabemos nada”, enfatizó Guenel.
