
El epicentro del sismo, se produjo a unos 3800 kilómetros de distancia de Ushuaia, en pleno oceano Atlántico, se situó en el Paso de Drake, pocos minutos después de las ocho de la mañana.
De esta manera, en un parte recibido una hora después de producido el sismo, el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) de Argentina, detalló que el epicentro del movimiento telúrico se ubicó a 380 kilómetros al sur-sureste de Ushuaia, en el Paso de Drake, y a 25 kilómetros de profundidad.
“El movimiento no fue percibido en la ciudad, no hay víctimas y no se produjeron daños materiales”, dijo Héctor Varela, director de Coordinación de la Defensa Civil de Tierra del Fuego, desde Ushuaia.
Varela destacó que “no se percibió movimiento alguno en todo el territorio provincial. Ni siquiera en los puestos de avistaje y de Inteligencia de la Armada y de la Prefectura Naval Argentina, que no reportaron movimiento alguno”.
“Se trata de un evento sísmico en la fractura de Schackleton, 380 kilómetros al sur de la ciudad de Ushuaia. Esta es una zona sismogénica habitual y es normal que sucedan este tipo de eventos en esa área. La fractura coincide con el límite entre las placas tectónicas de Scotia y Antártica”, explicó José Luis Hormaechea, jefe de la Estación Astronómica Río Grande, entidad que opera una estación sismológica al norte de esa localidad fueguina.
Alerta desde Alaska
El Centro de Alerta de Tsunamis de la Costa Oeste y Alaska no emitió ninguna alerta de tsunami de manera inmediata.
En tanto, el sismólogo Miguel Castro, advirtió que “este tipo de terremotos puede provocar maremotos o tsunamis”, pero que debería haber sucedido “entre diez y 12 minutos” después del temblor. “Si no hubo hasta ahora, ya no puede haber tsunamis”, agregó.
En declaraciones al canal TN, Castro aclaró que “350 kilómetros no es una distancia tan grande” y afirmó que “es probable que se produzcan algunas réplicas, pero de menor intensidad”.