El nuevo paseo, consignado como una de las obras emblemáticas Bicentenario para Punta Arenas, a sólo cuatro meses de ser inaugurado presenta severos deterioros: postes rotos, cables y clavos expuestos, barreras ornamentales y bancas destruidas, son parte de la triste escena que se aprecia a orillas del Estrecho de Magallanes. 