
Luego de las lluvias torrenciales en la región central de China, el balance de víctimas a causa de las inundaciones aumentó a 105 muertos y 63 desaparecidos, según comunicó ayer, el Ministerio de Asuntos Civiles. Este informe determinó que la mayoría de las muertes ocurrieron en la provincia Hunan, donde se prevé que estas precipitaciones torrenciales continuarán hasta el viernes.
A causa de estas lluvias, han ocurrido varios deslizamientos de lodo y piedras, que han terminado con la vida de al menos 39 personas, y se estima que 21 se encuentran desaparecidas.
El Gobierno de ese país, destinó cinco millones de dólares para ayudar a los damnificados en la provincia central de Guizhou.